“Si un vestido se vende a 10 euros, algo no va bien”

Agata Kozak

Diseñadora de moda sostenible

Agata es una apasionada de la moda que ha vivido muy de cerca los escándalos y el desperdicio de recursos que salpican el sector. Después de trabajar en la imparable esfera del fast fashion, esta joven diseñadora que ya observaba la situación con ojos críticos, decidió unir sus principios con su gran afición. 

El resultado es COSSAC, una marca de moda sostenible que revindica un estilo de vida conciente a través de piezas intemporales, fabricadas con fibras orgánicas y en condiciones laborales justas. Todo esto sin renunciar a la feminidad y al diseño.

La revolución del who made my clothes gana adeptos y la moda ética ha dejado de ser un sector aislado. ¿La clave? El cambio de mentalidad y, sobre todo, de prioridades de los consumidores. Porque si un vestido cuesta 10 euros conviene, como a mínimo, preguntarse el motivo.

¿De pequeña ya querías ser diseñadora de moda? 

¡De pequeña quería ser directora de cine! Siempre me había sentido atraída por la moda, pero de entrada no me lo planteaba como una carrera. El primer contacto con este mundo fue cuando iba al instituto. Mi madre era amiga de un diseñador de moda y en mi tiempo libre le ayudaba en pequeñas tareas para preparar los desfiles de moda en Polonia, mi país de origen. Al cabo de unos años me decanté por este sector y vine a la escuela ESDi de Sabadell a estudiar diseño de moda. Hice un intercambio en Turquía y volví de nuevo a Barcelona, donde hice prácticas en Inditex y José Castro.

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              FOTOS: COSSAC

Pero Barcelona no sería tu última destinación profesional…

No, pronto me mudé a Londres porque es una de las ciudades con más oportunidades para los diseñadores de moda. Allí trabajé para varias marcas internacionales y, al cabo de un tiempo, decidí que quería establecerme por mi cuenta. La intención era crear una marca diferente del resto porque consideraba que el mercado estaba muy saturado por el fast fashion. En Londres tomé conciencia del estilo de vida orgánico y empecé a aplicarlo en mi día a día, no solo en la moda. Por lo que crear una marca sostenible fue un proceso bastante natural.

“La intención era crear una marca diferente del resto porque consideraba que el mercado estaba muy saturado por el fast fashion”.

Y parece que acertaste el momento.

Supe aprovechar la oportunidad de negocio porque en 2014, cuando creé COSSAC, aún no había muchas marcas de ropa ecológica y de diseño, así que fue un buen momento para empezar. Ahora hay muchas más y creo que nosotros fuimos de los primeros.

¿De dónde obtuviste la inspiración y los conocimientos para crear una marca sostenible?

Soy completamente autodidacta. Cuando estudiaba diseño de moda, la sostenibilidad no se enseñaba en las aulas y para compensar esta carencia, leo mucho, asisto a cursos y escucho podcasts. Creo que en las escuelas de diseño deberían tener más en cuenta el aspecto sostenible. En mi caso, empecé COSSAC un año después del desastre del Rana Plaza en Bangladesh, que me impactó profundamente. Me gusta la moda, es un sector muy creativo y considero que todas las personas que forman parte del proceso deberían poder compartir esta ilusión. No quiero tener a gente explotada trabajando para mi.

¿Cómo fueron los inicios de la marca? ¿Fue difícil introducirse en un sector que todavía se considera un nicho?

Sí y no. Obviamente mi producto es más caro que las marcas de bajo coste, pero la gente a la cual me dirijo lo entiende y creo que COSSAC es bastante asequible, teniendo en cuenta que es una marca sostenible. No fue tan difícil porque los consumidores cada vez están más concienciados, quieren saber quién ha hecho su ropa y qué hay detrás de la marca. La sostenibilidad se está volviendo mainstream, ya que no es simplemente una tendencia.

¿Cómo controlas los procesos para asegurar el comercio justo?

Mis colecciones se fabrican en Turquía y Portugal y las fábricas con las que trabajo son certificadas: ISO-certified en el caso de Turquía, y GOT-certified la de Portugal.  Para conseguir este tipo de certificados tienes que cumplir con ciertos estándares. Todos los trabajadores de la fábrica reciben sueldos dignos, sabemos las horas que trabajan, els dinero que ganan, cuántos días de vacaciones tienen e incluso cuánto dura su descanso para comer. Para mi es muy importante involucrarme en todo el proceso. Visito las dos fábricas tres veces al año y mantengo una muy buena relación con el personal.

La sostenibilidad debería involucrar todos los procesos más allá de los tejidos o la transparencia laboral. ¿Qué hay del packaging?

Totalmente de acuerdo. Nosotros trabajamos con envoltorios reciclables y factura electrónica para reducir el consumo de papel. Lo tuve muy claro después de recibir un vale de regalo de Zara que llegó por correo postal, envuelto con papel, cajas, plástico y todo tipo de packaging innecesario para un objeto del tamaño de una tarjeta de crédito. Me impactó este desperdicio.

“Me gusta la moda, es un sector muy creativo y considero que todas las personas que participan en el proceso tendrían que poder compartir esta ilusión. No quiero tener a gente explotada trabajando para mi”.

¿Cómo valoras la situación de la moda sostenible hoy en día?

Depende mucho de los mercados. Hay países como Australia, Alemania o Reino Unido que están muy concienciados en este sentido y, en cambio, hay otros como Italia que todavía están muy lejos de este movimento. En Barcelona, cada vez veo más establecimientos de productos orgánicos, no solo de moda, sino también restaurantes y supermercados. Es un sector que gana presencia.

“Las prioridades de los consumidores están cambiando.  No solo en relación a la moda, sino también en el resto de decisiones sobre los bienes que consumen”.

Defiendes la idea del armario cápsula. ¿Cómo lo intentas plasmar en tus colecciones?

Me gusta la idea del capsule wardrobe porque reduce residuos y crea vínculos más afectivos con las piezas de ropa. Mis colecciones son siempre muy breves, entre 15 y 20 piezas, mientras que hay muchas marcas que hacen más de 100 por temporada. Diseño piezas combinables entre sí y que se puedan lucir en diferentes ocasiones, éste es mi objetivo. Quiero crear diseños relativamente intemporales, con un toque sutil de tendencia para que al cabo de un año puedas volver a ponerte esta pieza de ropa y verte bien.

¿Quién compra COSSAC?

Suelo definir a mis clientas como conscious fashionista. Son mujeres a quienes les gusta la moda, pero al mismo tiempo son concientes del mundo en el que viven. El problema de las marcas sostenibles es que a menudo se asocian con un estilo muy hippie o con piezas excesivamente básicas. Mi intención es que la moda sostenible pase a formar parte de la cotidianidad para una amplia parte de la población. Así lo intento plasmar en cada sesión de fotos. Si ves el catálogo de COSSAC, por el estilo que transmite, no sabrías distinguir si se trata o no de una marca sostenible, y esto es uno de sus valores añadidos.

capsule wardrobe

¿Qué opinas de la reciente tendencia a la moda unisex?

A pesar que de momento no contemplo esta posibilidad, porque implicaría cambiar toda la filosofía de la marca, me gusta ver cómo la moda refleja los cambios de la sociedad. Es una tendencia social potente que demuestra que los consumidores cada vez son más concientes de valores como la sostenibilidad, la tolerancia y la igualdad.

¿Cómo ves el futuro de la moda sostenible? ¿Crees que pronto se convertirá en un movimiento generalizado?

Es una cuestión de prioridades. Unas décadas atrás, incluso a principios de los 90, la gente ahorraba durante meses para comprarse una pieza de ropa de calidad. Fue a finales de los 90 y principios de los 2000 cuando se introdujo el fast fashion y la percepción cambió completamente. Antes era impensable comprar un vestido por 10 euros. Y si un vestido se vende a 10 euros es que algo no va bien. La moda sostenible siempre será más cara que la de bajo coste porque se ha hecho con materiales de calidad y en condiciones justas. El low cost no es realista. Por suerte las prioridades de los consumidores están cambiando, no solo en relación con la moda, sino también en el resto de decisiones sobre los bienes que consumen.

Actualmente vendes online y distribuyes en tiendas multimarca. ¿Cuándo veremos una tienda COSSAC?

Me gustaría tener mi propia tienda porque hoy en día las personas, más que cosas, compran experiencias. Les gusta conocer la historia detrás de la marca y el sitio perfecto para mostrarla es en el establecimiento físico. De momento, aún no he decidido si quiero quedarme en Londres, pero cuando tenga claro mi sitio de residencia, quiero abrir un estudio conectado con la tienda para que la gente pueda venir, conocer al equipo y ver cómo trabajamos.

Sobre Agata Kozak

Agata Kozak es diseñadora de moda. Nació en Polonia y ha vivido en varias ciutades de Europa, entre ellas, Barcelona. Con 27 años decidió crear COSSAC, su propia marca de ropa sostenible desde Londres, la capital donde ha crecido profesionalmente.

Sus diseños, de estilo femenino y minimalista, reivindican la conciencia sostenible y el carácter atemporal para devolver a la ropa el valor afectivo y la personalidad que le faltan a la moda rápida y de bajo coste.

Actualmente, la marca se vende online en www.cossac.co.uk y en tiendas mutimarca de 16 países.

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selva@ficusmag.com

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